de cuando no todo tiene que estar tan inventado


10· dios
octubre 25, 2009, 23:26
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , , , , , , , , ,

Dicen que hace muchos años, en pleno programa en vivo, Gerardo Sofovich eligió una mujer de la tribuna para participar en uno de sus juegos. Al llegar hasta él la mujer lo saludó emocionada, lo felicitó por el programa y le hizo saber el motivo de tal emoción:

“-Mi hijo es como usted Gerardo…
 -Ah! Mire usted… (dijo el viejo pedante) ¿es animador de televisión?
 -No Gerardo, le falta una pierna. “

Todos tenemos una anecdota relativa a Maradona!

Todos tenemos una anecdota relativa a Maradona!

Mientras asimilan esta foto les dejo una leyenda…

¿Pasó de verdad? 

 

Música! Que empiece el show!

 

 

 

Hipótesis: Todos tenemos al menos una anecdota relativa a Maradona.
(Y si no la tenemos la inventamos!).

Año 1992. Sábado. Partido a beneficio en cancha de Ferro.
Después de habernos colado al acceso del vestuario local con mi mejor amigo y haberle tomado una foto a la mayoría de las figuras allí presentes (a varios dejé pasar procurando que siempre me quedaran fotos a la hora de conocer al 10) empezaba a suponer que Maradona no saldría por esa puerta.
Mi teoría se confirmó en el mismo instante en que logré la foto de “La Claudia”.
Evidentemente era yo otra vez víctima de mi suculenta ausencia de suerte.
Claro estaba a esa altura de la tarde que Maradona no estaba esperando conocerme, ni iba  a hacer caso omiso de las medidas de seguridad relativas a su persona con tal de saludarme personalmente y ofrecerme el puesto de mano derecha de la máxima estrella del fútbol que yo ansiaba.
Muy lejos de eso, me iba yo sin siquiera  poder inmortalizar en una foto el que hasta ese momento podía ser el momento más emocionante de mi vida.
Resignado, decidí retirarme así, con el rollo lleno de fotos intrascendentes, cabizbajo y sin conocer al ídolo.
Salí por Avellaneda y empecé a caminar reprochandome el haber sido tan ingenuo y pensar que el mismísimo Diego Armando Maradona iba a salir por la misma puerta que  por ejemplo, Dario Grandineti mucho antes de trabajar con Almodovar.
Crucé Cucha Cucha y seguí pasos amargos hasta la esquina de Martín de Gainza.
De repente, unos gritos hicieron que levante la mirada del suelo. Cuando ví lo que vi abrí los ojos mas grandes que nunca. El milagro estaba por ocurrir. El momento más importante de mi vida era inminente.
Ahí venía. M A R A D O N A. El mismo. El astro. Dios. Cabalgando su 4×4 a todo motor, huyendo de los pocos avispados que lo esperaron en otra puerta con ilusiones vaya uno a saber si similares a las mías.

La secuencia duró 7 segundos.
1´´: Logro comprender que ahí viene. Mi corazón también se da cuenta y empieza a bombear cantidades apocalípticas de sangre. Todavía no soy del todo consciente de lo que está por pasar, pero reacciono correctamente.

2´´: Está en esa camioneta. Es el unico por el que esa gente correría así. Inclino mi cuerpo logrando que la mochila me quede a mano. Algo dentro mío me hace pensar que no tengo tanta mala suerte como creía. Y algo dentro mío me hace creer que si finalmente se me da ésta, ya todo va a ser distinto en mi vida.

3´´: Logro abrir la mochila y de un solo manotazo alcanzo la cámara de fotos. La camioneta está a menos de 10 metros. Ese va a ser mi encuentro con Dios. Y va a suceder antes que el de Victor Sueyro.

4´´: Desenfundo la cámara. La pongo en posición y empiezo a gatillar.

5´´: Cada foto que saco doy un paso hacia adelante. No hay forma de que no se produzca el encuentro. Sigo sacando fotos.

6´´: Ahí está. En frente de mi. Tiene el vidrio abajo. Es Maradona. “Que esta foto salga bien, que esta foto salga bien, que esta foto salga bien”. Me estoy cruzando con Maradona, no lo puedo creer. Es el momento más mágico, más intenso, mas hermoso de mi vida. BOCINAZO!! El Diego volantea y evita llevarme puesto.

7´´: Estoy extasiado. No entiendo nada. Solo quiero revelar las fotos, ver cómo salió la foto de la gloria y contarle a todo el mundo que conocí a Maradona. Mejor dicho, que Maradona casi me atropella….
“…¿casi me atropella?… ¿casi me atropella?! …”

Ahi entendí que el milagro no ocurrió del todo. Mi suerte no había cambiado. Mi encuentro con Diego Armando Maradona solo me dejaba una foto borrosa y una anecdota de lo que podía haber sucedido y no sucedió.
Humildemente puedo decir que NO tengo anecdota con Maradona.

Hipótesis 2: A todos  alguna vez nos ha llegado una jugosísima historia relativa a Maradona (siempre de boca de un conocido que tiene un conocido que tiene un conocido que resulta ser muy buena fuente!)

De eso si tengo! Pero me niego rotundamente a creer que como tantas mujeres en el mundo, él tambien gusta de Leonardo Di Caprio.

[CONCURSO: YO TENGO UNA ANECDOTA RELATIVA A MARADONA ]



9· recomendado
octubre 20, 2009, 14:58
Filed under: Uncategorized

Dejo un link a una de esas cosas que a muchos nos encantaría hacer pero que la bestialidad del día a día solo nos permite apreciar por youtube!

http://www.youtube.com/watch?v=-zcOFN_VBVo

No se lo pierdan!



8· madre
octubre 19, 2009, 15:02
Filed under: Uncategorized | Etiquetas: , , ,

 

ladron

 

 

 

 

Año 2002.
Programa en vivo al mediodía.
Vibra mi celular.
Está llamando mi mamá, no atiendo. Deja mensaje.
Alarmado por recibir un llamado de ella justo en el horario en que sabe que estoy trabajando intento guardar la calma y pensar que seguramente no pasó nada. En cuanto termine el programa voy a escuchar el mensaje que dejó.

Termina el programa, mis compañeros salen todos a comer. Yo me dispongo nervioso a escuchar el mensaje que dejó mi mamá.
Llamo al correo de voz, marco la contraseña. “Usted tiene… UN mensaje nuevo“. Ya sé que tengo un mensaje nuevo! por eso estoy llamando!
Sí, deseo escucharlo. Aprieto el 1.

Suena a catástrofe:
” llamame urgente, tu madre”

Empiezo a pensar lo peor. Se murió alguien. Entraron ladrones a casa y robaron. Entraron ladrones a casa, robaron y violaron. Entraron ladrones a casa, robaron, violaron y asesinaron. Entraron ladrones a casa, robaron, violaron, asesinaron y encima la policía me está buscando a mi como principal sospechoso…
La llamo.

Hola mamá ¿que pasó?
Nada, que estaba pensando… vos deberías trabajar en TVR… es un programa mucho más inteligente que el que hacés vos.. ¿no te parece?

Hubiese preferido entregarme a la cana!
Feliz día de la madre!



7· corto
octubre 19, 2009, 00:07
Filed under: Uncategorized

LLAMADO A LA SOLIDARIDAD:
Dejen de contar este chiste en TV!

“Verano. 35 grados. Se encuentran dos gallegos por la calle.
-Hola Jesus! como estas?
-Pues bien Paco y tu?
-Muy bien! Que haces tan abrigado con este calor?
-Es que fui al médico la semana pasada y me dijo “coma frutas y sobre todo en verano” “

Lo odio. Es el chiste más repetido de todos. Yo no sé quién inventa los chistes, pero deberían renovar el stock!. O por lo menos los contadores de chistes deberían empezar a olvidarlo.
No hay contador de chistes (¿se dice “chistoso”?)  que no lo cuente cuando lo invitan a algun programa de tele. Y no hay conductor que ante tan gastada gracia no tenga que forzar una risa para no dejar pagando a su invitado.

 La nueva ley de medios debería prohibirlo y permitir así que Rial se haga el serio y diga que no nos quieren dejar elegir ni los chistes que queremos escuchar!
Por Dios! Seamos solidarios. Erradiquémoslo!

 



6· el ablande
octubre 12, 2009, 04:04
Filed under: Uncategorized


Si no dan bola hay que gritar” le escuché decir una vez a mi jefe en toda una declaración de principios.
 A ese muchacho sí que le sale gritar. Es que en realidad no grita, ruge. Expulsa odio y lo amplifica en su garganta. Vomita lava volcánica cada vez que se enoja. En un instante repentinamente arde a lo bonzo y convierte su alrededor en fuego puro.
Ver gritar a mi jefe es casi un hecho artístico. Aparte de la transformación que sufre su rostro en color y morfología, sus brazos acompañan el grito en una bellísima coreografía de latigazos que ocasionalmente logran estrellar algun objeto contundente contra el piso o una pared.
Ver cómo le grita a otro es hermoso. Porque lo hace con una virulencia que despeina (aunque esté gritando por handy). Es un momento tan hermsosamente tenso que causa risa silenciosa y cómplice entre los testigos del escándalo.
Y por supuesto, cada vez que mi jefe ruge es tema del día.




Alivianador de Jefes Irritables

Alivianador de Jefes Irritables

Ahora vamos de viaje. Mejico. Marzo de 2004. DF. 
Esa mañana, igual que las otras que amanecimos en esa ciudad, el productor del viaje al que asistía y yo desayunamos en Starbucks antes que el resto del equipo se levante y disfrutara del desayuno del hotel. Apenas dos horas mas tarde estábamos todos almorzando y sólo un rato después estábamos a bordo de un vuelo de cabotaje con destino a San Luis Potosí.
¿El motivo? acompañábamos a un argentino radicado en Méjico a probar peyote, uno de los hongos alúcinojenos de mayor fama mundial. (De mucho más cartel que el que probó Graña!!!).
La primer impresión que tuvimos todos al ver el avión al que nos subiríamos fue unánime y catastófica. “¿Tiene hélices? noo! no te puedo creer que vamos en un avión de hélices… “.
No quedaba otra. Contamos hasta 10, respiramos hondo y subimos.
Para evitar el fenómeno que en otras ramas se conoce como transferencia decidimos que el conductor del programa que hacíamos y nuestro argentino invitado se sentaran separados. Asi que fuí yo a sentarme al lado del invitado.
Despegamos. De milagro, ya que en pleno carreteo todos tuvimos la impresión de ver como una de las alas rozaba el suelo. Y ya en el aire descubrimos que las butacas de la aeronave no se reclinaban y que para colmo si acaso la chatarra esa tenía aire acondicionado, o bien no funcionaba, o bien no lo querían prender.
Yo no sé si el piloto agarró todos los pozos de aire del camino. Pero lo cierto es que el hijo de puta o agarró la mayoría o volamos por empedrado. El avión subio y bajó 43 veces. Lo mismo hizo la comida que yo llevaba en el estomago. El calor, la incomodidad y las sacudidas verticales me hicieron efervecer. ¿Alguna vez usaron la bolsita? Yo sí. Y en cuanto dejé ahi adentro todo el desayuno y el almuerzo se la quise dar a la azafata. “No no” me dijo la conchuda “botela en el baño”.
Así livianito, pero sano y salvo aterricé en San Luis Potosí. Horas mas tarde, ya de noche, llegamos en una camioneta alquilada que manejaba nuestro productor a Real de Catorce el pueblo más mágico que me haya tocado conocer.


Real de Catorce queda arriba en la montaña. Para llegar hay que atravesar un túnel de 4 kilometros en un sólo sentido. O sea que si va un auto en una dirección, no puede ir otro en la opuesta.
Si alguna vez se cruzan con la película “La Mexicana” de Brad Pitt y Julia Roberts podrán ver un poco de lo que les hablo. Ese es un pueblo casi fantasma, todo empedrado en el medio de la nada. Hermoso.

Cuestión: a la mañana siguiente iríamos con un viejo cacique que no hablaba castellano y que vestía su indumentaria típica, llena de colores con un sombrero del que colgaban tiritas rojas; con su hijo, un indigena adolescente, que oficiaba de traductor; con un guía turístico que no hablaba y con un argentino radicado en méjico a probar peyote al auténtico medio del desierto. Nosotros: famoso con pocas pero mañas al fin (por ejemplo: no come nada que tenga ojos!!!!!!); productor con la presión de ser el responsable del informe y también el chofer de la camioneta; asistente de producción (yo) recientemente vomitadito y con poco que perder; sonidista despreocupado;  camarografo con ansias de librarse de las garras del director; y el director del programa, que no grita tanto como mi jefe pero sí es de los duros, de los muy duros. Dificil, estricto, perfeccionista, de los que saben quién esta a su servicio y lo hacen saber constantemente.
Todos juntos. Toda una aventura.


Desierto. “Uno no encuentra al peyote, el peyote lo encuentra a uno” tradujo el adolescente las palabras de su padre. El viejo cacique arrancó el peyote del suelo, lo peló con un filo y lo comió. Agarró otro, lo peló y se lo dió a nuestro invitado. Un lindo momento televisivo.
Agarró otro, lo peló y se lo ofreció al conductor del programa. El conductor nos miró y dijo “si pruebo yo probamos todos”. Un hermoso momento televisivo. Todos dijimos que sí. El guía turístico no dijo nada. Y así fue.
A partir de ese momento estábamos grabando un informe que no iba a tener ninguna lógica.


Dicen que el efecto del peyote es conectar a quien lo come con su propia escencia.
Asi estábamos. El conductor hablandole a un cactus,el guía turístico no hablandole a nadie, el cacique y su hijo revoloteando por ahi, ,el argentino radicado en Mejico acumulando peyotes en sus bolsillos para no desprenderse nunca de ese mágico hongo y el resto de nosotros preguntandonos “¿por qué no pega esto!?”.


Cuando finalmente volvimos a abordar la camioneta pasaron algunas cosas que me llamaron poderosamente la atención:
Ya estabamos en plena ruta de regreso cuando de repente el cacique pronunció algunas palabras que su hijo tradujo con un concretisimo: “quiere coca cola”. Sencillamente sorprendente.
Paramos. Compramos Coca Cola, papas fritas, snikers, m&m, nachos y alegría.
Volvimos a la ruta. El productor del informe y chofer de la camioneta tira un “¿vieron ese coyote?” al que todos contestamos sorprendidos con un “no! ¿donde?”… “acaba de cruzar por la ruta”. Y al rato “¿vieron esa iguana?” al que contestamos otra vez “no! ¿donde?”… “acaba de cruzar la ruta” . Y al otro rato “¿vieron esa otra iguana?” pero evidentemente el peyote quería que sólo él puediera imaginar a toda la fauna del desierto salvo al correcaminos cruzandose. 
Al que sí vimos todos fue a un señor haciendo dedo. Y como nos quedaba espacio en la parte del equipaje de la camioneta decidimos subirlo. Era el psicologo de todos los pueblitos de la zona, aunque usted no lo crea. Y el guía turístico que no hablaba evidentemente lo conocía y empezó a emitir sonido hablando con él.
Y cuando ya el cacique estaba chocho con su Coca, el productor extasiado de ver cosas cruzarse en la ruta y el guía parecía estar haciendo terapia con el psicologo, volvimos a detenernos.Teníamos que grabar el final de ese informe. Se nos ocurrió que lo mejor era ver al conductor del programa y al argentino radicado en Mejico que tenia los bolsillos revalsados de peyotes caminar por la ruta en plena puesta del sol. Y lo hicimos.


 


El camarografo y el director con ambas cámaras en mano iban a registrar ese bellísimo final. Empezaron a grabar caminando al costado de los protagonistas. De repente el director nota que en su cuadro entra la otra cámara, cosa que sin el efecto en el que estábamos hubiese sido motivo suficiente para por lo menos dar un sermón.
Leo, correte un poco para atrás por favor y siguió grabando un par de pasos más. “Que bueno que pedí por favor! ¿no?”.  Y que Dios bendiga al peyote. 



5· verdades
octubre 3, 2009, 00:32
Filed under: Uncategorized
Un arma Letal

Un arma Letal

Algunas confesiones:

1) Yo hice que Aschira renunciara a un programa en Telefé.
2) Borré un master de un programa de culto para grabar un piloto.
3) Le compliqué la vida a Lafauci.
4) Conocí personalmente a Zulma Lobato.

 

 

Una revancha

Corría el año 2001. Más o menos noviembre. Recien creaditas las Bandana y días antes del helicopterazo De La Rúa.  Últimos días de 1 a 1.
Tenía 20 años y todavía pensaba en recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación. Todas las mañanas me tomaba el 112 tempranito. Los primeros citados al casting llegaban a las 8. Yo trataba de estar todos los días tipo 7:30. Salvo el primero, que llegué tarde porque tuve que comprarme un desodorante antes de entrar a trabajar y los supermercados de la zona abren a las 8.
Abría la oficina, y en este orden prendía los artefactos: tele, computadora, equipo de musica. Sacaba un alfajor Oreo de la maquina de golosinas que teníamos gratis (si! gratis!! muy de Quisiera Ser Grande) y me fijaba cuántos nuevos inscriptos al casting se habían registrado.
En cuanto los aspirantes a concursante llegaban y se anotaban en la puerta yo los recibía, les decía que si alguno era menor de 18 años debía retirarse y les pedía que llenen el primer formulario. “No, las fotos tenganlas, después se las voy a pedir”. Y me guardaba en la oficina.
15 minutos despés me asomaba y ya a los 20 les pedía que formaran una fila delante de mi.
En mi mano tenía la mas insospechada y peligrosa arma jamás vista en un casting de reality show. Una abrochadora azul cargada y lista para elegir el destino de las más de 40 personas que venían al primer turno.
Escuchenme todos: pongan las fotos arriba del formulario, si no la trajeron no se hagan problema. Me van a dejar lo que acaban de completar, van a esperar un ratito y les voy a decir quienes se quedan hoy a seguir con el casting. A los que no nombre sepan que puede ser que los volvamos a llamar para tomarles la entrevista otro día, o directamente no quedaron seleccionados. ”
Y empezaba la masacre. Empezaba “Kabul” ,como lo decíamos entre nosotros. Solo necesitaba levantar la mirada, observar a cada uno y tomar la decisión mas fría de esta profesión: decidir qué formularios irían abrochados en horizontal y cuáles en vertical. Ahí estaba todo el secreto. Los verticales siguen, los horizontales se van.

Esa mañana, en pleno metrallar de la abrochadora por primera vez disfruté con saña la decisión que estaba tomando. Lo mío era digno de una escena en cámara lenta de un gangster disparando a todos los del bar. De repente, lo tuve parado frente a mi.  Ponía cara de “sé que sabes que soy lo mejor que le puede pasar a la televisión despúes de Homero Simpson“. Y yo tuve una serie de flashbacks determinantes. En un instante pasaron frente a mi cuadros de las mil y una crueldades que ese ser había cometido  contra mi y contra varios de mis mejores amigos en el secundario. Lo ví burlarse, mofarse, y disfrutar socarrón muy a nuestro pesar. Y me relamí.
“Hola ¿como estás?” me dijo sin sensación de haberme reconocido.
“Excelente”.
Miré con detenimiento la foto [las fotos que la gente trae a los casting da para un libro!] y comprobé en la ficha que efectivamente fuera él. Entonces respiré hondo y empecé a disfrutar de una lenta agonía y sobre todo, de una dulcísima revancha.
Abrí su formulario y me deleité…

Pregunta número 16: Si pudieras ser un personaje de cine… ¿cual elegirías?
Respuesta: Tom Cruise en Top Gun
“Yo hubiese dicho Jerry Mc Guire” le comenté.

Pregunta número 32: ¿Qué te cuestionan tus amigos?
Respuesta: Algunos dicen que soy sobervio
“¿Algunos?… soberbio va con be larga…” me le reí.
“Si, que se yo…” se río él.
“Yo pienso que sos un boludo de mierda” pensé.

Pregunta número 45 : ¿Por qué crees que podrías ganar este concurso?
Respuesta: Porque voy a ser yo mismo. Este es mi sueño.
Y no necesité leer más. De repente tenía en mis manos el corazón de mi archi enemigo del secundario.
Acomodé la foto en el vértice del formulario y tomé la abrochadora con seguridad. Nunca dejé de mirarlo a los ojos. Primero apunté vertical y mientras le sonreía acomodé el arma y gatillé un horizontal sentenciante. Lo vi desmoronarse frente a mi, deshacerse y caer al piso.

Volví a la oficina, soplé la abrochadora y creé suspenso antes de dar a conocer publicamente el veredicto. Miré dos videoclips en la tele. Revisé mis mails y calculé estrategicamente el tiro del final. Ya los últimos minutos antes de volverlo a ver me los reservé para disfrutarlos.
Salí. Di los nombres de los seleccionados y agradecí al resto por haber venido. Cuando los que automaticamente quedaban en la caja de “resaca” empezaron a retirarse me regocijé con su frustración. Dije en voz alta “a ver.. Maximiliano _ _ _ _ _ _  _ _  ¿quién es?”. Se dió vuelta. Le volvío el alma al cuerpo un instante y levantó su mano.
“Ah no… no… no estas seleccionado… gracias por venir igual..”.



4· las llamadas irritantes
septiembre 28, 2009, 02:54
Filed under: Uncategorized
decile NO al celular de produccion!

decile NO al celular de produccion!

 

 

Cuando recién arrancaba a trabajar, ya en el fin de mi adolescencia y en plena novatez, cada llamado de mi jefe resultaba verdaderamente estimulante. Para ese entonces yo era un rellenito de algunos más de 70 kilos de puro entusiasmo! Estaba tan contento de trabajar en la tele que tenía como ringtone identificatorio del llamado de mis jefes nada menos que el himno a la alegría! 
Y creanme, las pocas veces que sonaba, ese instante antes de atender era una verdadera fiesta de adrenalina para mi. La sensación de ser tenido en cuenta era más que maravillosa. !Que tiempos aquellos!

¿Y qué fue lo que cambió además del ringtone? ¿Cómo llegamos a este presente en que cada vez que recibo un llamado departe de un miembro de esa raza tan distinta que son los jefes, en el instante antes de atender ,en lugar de festejar pregunte: “y ahora que quiere?!?” ?

¿Como llegamos? supongo que llegamos a esa instancia alrededor de la llamada nro 429.
No sé los jefes de ustedes, pero una llamada de un jefe mio puede cumplir con cualquiera de las siguientes caracteristicas (separadas, o todas juntas):

1) LLAMADAS PERDIDAS. dícese de toda aquella ocasíon en que no llegas a atender a tu jefe y atendes a tu cabeza que aprovecha la intriga para hacerte pensar lo peor.
Experiencia:  261 llamadas perdidas

la pantalla del celular muestra la llamada perdida. Si fuera cualquier otra persona pensaría: “si tiene algo importante para decir deja mensaje o vuelve a llamar”. Un jefe nunca deja mensaje y el mio, si te vuelve a llamar lo primero que hace es putearte por no haberlo atendido.
En el tiempo que pasa hasta finalmete comunicarse con el jefe, es común que funcione la paranoía. Sobre todo si hay más de una llamada perdida. Uno piensa que seguramente sea una boludez, pero la cabeza de uno siempre remata: ” y si no es una boludez??? (con muchos signos de interrogación)” .  entonces se devuelve la llamada
Por ley de murphy, el primer intento de devolverle la llamada al  jefe siempre fracasa. 
Eso produce un considerable aumento de paranoia. Y hace que uno piense que ya probablemente no sea una boludez y encima genera sensacion de  falta por no haber atendido antes.  se intenta nuevamente.
Si el jefe no atiende la paranoia puede aumentar o diluirse según los motivos que cada uno tenga. Y si el jefe atiende … pues que sea lo que Dios quiera!

2) LLAMADAS INCONDUCENTES.  Dícese de toda aquella llamada que no tiene un fin aparente.
Experiencia:  673 llamadas inconducentesHola _ _ _ _ _ …
ÉL: -¿Dónde estás?
YO: -en mi casa _ _ _ _ _ , son las 9 de la mañana ¿!donde queres que esté!?
ÉL: -(silencio) [está pensando que yo debería ya estar en el canal aunque no tenga nada para hacer]… ¿todo bien?
YO: – si, todo bien …(silencio) [estoy pensando “si tenés algo para decirme decilo en este silencio”]  (no lo dice) ¿vos?
ÉL: – todo bien, te veo mas tarde…
YO: – dale, nos vemos…
cri cri cri cri

ringtone. es el jefe. suspiro. atiendo.
YO: –

3) LLAMADAS IRRITANTES.  dicese de toda aquella conversación no digna de ser denominada conversación. El jefe no escucha. Por lo general suceden minutos antes de algún acontecimiento personal que no podrá ser disfrutado.
Experiencia: todas las demás!!ringtone. es el jefe. suspiro. atiendo.
YO: – Hola _ _ _ _ _ …
ÉL: -¿Dónde estás?
YO: – a punto de entrar al cine… (silencio para que él diga algo!!) todo bien?
ÉL: – ¿Tenes todo para mañana? Llevá guiones para los pibes estos eh…
YO: – Si _ _ _ _ _  obvio! Che… me pasaron el presupuesto las vestuaristas del piloto…
ÉL:- ¿Cuanto pasaron?
YO:- Se fueron un poco a la mierda… pasaron 4 lucas. ¿Qué les decimos?
ÉL: – ¿4 lucas?? ¿Pero qué se piensan que son esas forras? Mandalas a la concha de su madre!!
YO:- Si! a mi me pareció una barbaridad pero te quería consultar..
Imperdible!! el jefe empieza a subir la temperatura  sorpresivamente!
yo, como consecuencia subo mis pulsaciones.

Él:- Pero vos no me tenés que consultar nada! Las tenes que mandar a la re concha de su madre!! 4 lucas es una barbaridad! No me tenes que preguntar nada, tenés que buscar otra vestuarista!! echalas a la mierda!!
YO:- (al fin un espacio para meter bocado!!) Para mi tambien es una locura… pero tenía que consultarte…
Atencion!! el jefe está que arde!!
Yo me tenso, miro a mis compañeros de cine con cara de “me quiero matar, lo cagaría a piñas”
ÉL:- pero dame bola!! ¿como no las mandaste a cagar?! no me tenes que consultar algo asi!!
YO:- ¿cómo no te voy a con[ALEGATO INTERRUPTUS]
ÉL: – dame bolaa! mandalas a la re puta que las pario!!
YO:- si! las voy a mandar! [no cometan este error!! no expliquen nada!!] pero entendé que neces—-  ——-arte…
Una delicia!! el jefe está prendido fuego. el telefono saca humo!!
Yo al costado de la fila para entrar a la sala mordiendome los labios para contenerme.
Hay alto riesgo de escape de puteadas.
Nivel de odio : 100%

ÉL:- dame bolaaaa! no quiero que me consultes!! quiero que las mandes a la re putisima concha de su madre!!
YO:- buenooo… sí que te doy bola! ¿cuando no te di bola? mañana les digo que no y busco otra…
ÉL: -No!! llamalas ahora y mandalas a la soberana concha de su reverenda puta madre!
YO: -Ahora no puedo _ _ _  _ _… estoy en la fila del cine…
¿Ustedes esperan que me diga que igual las llame ahora? Error! al final siempre mi jefe tiene compación.
ÉL:-bueno, bueno… mañana hablamos… un beso..te quiero..
YO: – chau…
Por supuesto me quedé con mucho para decir. Hasta diria que por suerte no lo dije! Es lo peor de las llamadas irritantes. Nunca tienen revancha.